martes, noviembre 28, 2006

Gianna Beretta


Este fin de semana estuve en la Escuela Familiar Agraria "Fonteboa", cerca de Coristanco en la provincia de la Coruña, con un grupo de jóvenes. Entre las cosas que comentamos está la vida de esta mujer: Gianna Beretta, que fué canonizada por Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004. Era la primera madre de familia elevada en cuanto tal a los altares. Ejerció su maternidad hasta el último momento ofreciendo su propia vida para que su cuarta hija pudiera nacer sana.

En su homilía el Papa mostró su esperanza de que:
"nuestra época pueda redescubrir, a través del ejemplo de Gianna Beretta Molla, la belleza pura, casta y fecunda del amor conyugal, vivido como respuesta a la llamada divina".
De la correspondencia de Gianna con su marido Pietro, que éste ha permitido publicar, he querido extraer unos fragmentos que muestran cuál ha de ser el sólido fundamento del matrimonio, que en nuestros días parece olvidado.

Cuando aún eran novios, en un tiempo en el que Pietro tuvo que viajar por motivos profesionales, Gianna le decía en una carta:
"Te tengo que decir inmediatamente que yo soy una mujer muy deseosa de afecto; te he encontrado y tengo la intención de darme a ti totalmente para formar una familia verdaderamente cristiana".
Gianna tenía treinta y dos años. Era una mujer que se había dado cuenta de que el ingeniero Pietro Molla, de cuarenta y dos, era el hombre con quien deseaba casarse y formar una familia. En los días previos a su boda escribía:
"Pienso que en vísperas de nuestro matrimonio, te dará alegría saber que tú eres para mí la persona más querida y que siempre estás en mis pensamientos, sentimientos y deseos, y que no espero nada más que el momento en que podré ser tuya para siempre. Queridísimo Pietro, sabes que es mi deseo verte y saberte feliz; dime qué es lo que tendré que hacer o cómo tendré que ser para lograrlo".
Pietro por su parte, nunca pudo olvidar ese "dime qué debo hacer para hacerte feliz". Las palabras de Gianna traslucen un amor inmenso que no puede ser confundido con la sumisión. No era dominación lo que buscaba porque ella fuera débil. Al contrario, Gianna era una mujer segura de sí misma, con una vida llena de intereses y trabajo. El matrimonio era para ella una vocación con la que deseaba que, no sólo proporcionase la alegría de la mutua compañía, sino también, y lo más importante, un medio para alcanzar la auténtica perfección cristiana.

Estos relatos están sacados el libro de, mi amigo y compañero en la montaña, D. Pedro Estaún: "Diez montañeros con ideales", de la editorial barrabés. Un abrazo a todos. Eduardo.

miércoles, noviembre 22, 2006

Gentes con Ideales

"Gentes con Ideales" es el título de un libro escrito por D. Pedro Estaún, sacerdote y montañero, en el que narra "historias montañeras". Recorre diversas cordilleras a través de la Historia de la mano de personajes variopintos, desde Petrarca hasta Juan Pablo II, pasando por personajes casi míticos como Henry Russell o Edward Whymper. Me ha gustado especialmente una cita de la homilía que Juan Pablo II pronunció durante una Misa celebrada en el corazón de los Alpes:

"La grandiosidad de estas montañas, en medio de esta belleza estupenda, nos lleva a pensar en Dios. En el silencio inmenso de la montaña, ante la imponente majestad de los valles que poco a poco se suceden y se alzan hasta picos aéreos y solitarios (...), el hombre se siente pequeño, humilde, bueno, se capacita para valorarse como realmente es, una criatura minúscula ante la omnipotencia de Dios".

lunes, noviembre 20, 2006

Monte Perdido



Revisando las fotografías de algunas excursiones a la montaña, he encontrado una en la que aparecemos D. Conceso Sobradillo y yo en una ascensión que realizamos, junto a otros amigos, al Monte Perdido. Un mes más tarde D. Conceso realizaría la ascensión última y definitiva a la más alta cumbre que se pueda desear, cuando Dios lo llamó a Sí de viaje a Colonia para participar en la jornada mundial de la juventud con el Papa Benedicto XVI. En su recuerdo transcribo esta poesía del Cardenal Julián Herranz, del que también me enorgullezco de haber tenido de compañero en la montaña.


Monte de las Bienaventuranzas
monte perdido…
El huracán arrastra
gentes que han ido
por senderos lejanos
de tu camino.
Otros
hacia tu cumbre
van peregrinos:
limpios de corazón
mansos, sencillos
sedientos de justicia
pobres de espíritu
sembradores de paz
hombres tranquilos.
También como las águilas
mi alma ha querido
en tu lejana cumbre
tener su nido,
Monte de las Bienaventuranzas,
monte perdido.

(Julián Herranz, Atajos del silencio. Ed. Rialp)

Nota: en siguiente fotografía aparece el grupo al completo. Bueno, falta el que sacaba la foto.

jueves, noviembre 09, 2006

El maravilloso viaje de Nils Holgersson


Me gustaría recomendaros el libro clásico de Selma Lagerlöff (Premio Nobel 1909) titulado: El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia.
Trata de Nils, un niño travieso que le gusta molestar a los animales de la granga. Pero un día, por haberse reido de un trasgo, Nils va a ser embrujado y reducido a un tamaño de veinte centímetros. Emprenderá entoces un viaje hasta Laponia, abrazado al cuello de Martín, un pato doméstico, que se une a una bandada de patos salvajes conducida por la vieja Okka.
Este libro recrea la historia de Pulgarcito, que se hace pequeño por sus malas acciones y crecerá de nuevo porque es bueno.
Un abrazo a todos. Eduardo