
El viernes 13 de agosto, Santi y yo quedamos en Villariño de Conso para ir por la tarde al Cenza sin muerte (para los que no lo sepan, "sin muerte" significa que las truchas que pescas las devuelves vivas al río). Santi es un maestro de pesca a mosca, yo solo soy un principiante, aunque Santi dice que aprendo rápido. En las fotos, aparezco con mi primera trucha a mosca seca. Parece increíble la satisfacción que puede dar un ejemplar tan pequeño. Lo celebramos más que el gol de Iniesta.
